Libros leídos

8 de octubre de 2013

El Gran Gatsby

Estrujamos el libro, o eso me pareció a mí. Lo miramos desde todos los ángulos, analizamos todos los personajes, el argumento y hasta la mala traducción que cayó en nuestras manos, es decir que le sacamos bien el jugo.


El gran Gatsby me resultó una novela difícil de leer, la había empezado muchas veces y nunca pasaba de la página 10. No sé si les ha ocurrido algo similar a uds, pero para mí es muy frustrante, por lo que terminar de leerla tuvo un valor agregado, un gusto a victoria. 

No es que sea de difícil lectura, aclaro, sólo que no me enganchó, pero esta vez me "obligué" a leerla y me siento contenta de haberlo hecho porque ahora puedo poner en palabras los motivos de mi rechazo inicial.



Es una novela "yankie" en todo el sentido de la palabra, de "yankies" para "yankies" donde, creo, se describe muy bien la esencia del norteamericano promedio, el ideal al cual aspira, no por nada es libro de lectura obligatoria en los colegios secundarios del país del norte. O a lo mejor no, tal vez es una advertencia, un llamado de atención sobre el precio de la frivolidad, quién sabe. Hay tela para cortar, señores.

Gatsby es un "self-made man", un hombre que se hizo a sí mismo, cuestión muy valorada por los americanos. Pero hete aquí que todo es una ilusión, no existe Gatsby, ni de nombre, todo es una invensión de este personaje para pertenecer a la alta sociedad y acercarse así a la mujer que ama. 


Nada más trillado que este argumento, pero Fitzgerald logra imprimirle onda a la cuestión (no en las primeras 10 páginas, está claro). 

Quien cuenta la historia es Nick, vecino de Gatsby, y "casualmente" primo de Daisy, su amada. Esto de las casualidades no casuales aparece mucho en la novela: que Daisy atropelle "accidentalmente" a la amante del marido, que Gatsby compre esa mansión en ese lugar, lindante a la casa de Nick, entre otras.


Según Juan Pablo, Nick es homosexual, y la verdad sea dicha, el propio autor deja algunas huellas para sospechar tal cosa, como cuando Nick sale de una fiesta con un fotógrafo y pasa lo siguiente:

"- Ven a cenar algun día -insinuó- mientras el ascensor bajaba cargado.
- ¿A dónde?
- A cualquier lugar
- Retire las manos de la palanca - dijo con irritación el muchacho del ascensor.
- Excúseme - dijo el señor McKee con dignidad - no me di cuenta que la estaba tocando.
- Está bien - acepté- me gustaría mucho.
...Yo me encontraba junto a su cama y él estaba sentado entre las sábanas, en ropa interior y con un gran portafolios en las manos.
-La bella y la bestia... Soledad... El viejo caballo granero... El puente de Brooklyn
Luego me di cuenta que estaba recostado, medio dormido, en el frío andén inferior de la estación Pensylvania, mirando el Tribune matutino y esperando el tren de las cuatro de la mañana."

Y así concluye el capítulo, nunca se vuelve a mencionar el episodio... sugerente ¿verdad?


Pero volviendo a Gatsby, un hombre que deja que los demás hablen de él hasta crear un mito, que hace fiestas fastuosas y sin embargo nadie lo conoce personalmente, sólo de nombre, que llama a todos "viejo amigo" pero no tiene un solo amigo, y no asiste nadie a su funeral... me llena de una tristeza enorme. Es una gran burbuja que estalla y de la que no queda nada... Bueno, algo queda: los restos, la mugre cuidadosamente oculta, el sórdido mundo de la delincuencia y el dinero fácil.


Mi impresión es la de una novela con personajes egoístas, superficiales y sumamente hipócritas. Un fresco de una sociedad en decadencia, un buen libro sobre una mala vida; a lo mejor esa era la intención del autor, no lo sé. Y una reflexión personal, en esta como en otras novelas observo que los ricachones nunca pagan por sus pecados, como que el autor busca cierta complicidad del lector para "perdonar" en cierta medida los "pecadillos" de esta gente. Sólo que no son pecadillos, aquí hay un asesinato por el que termina pagando los platos rotos Gatsby y un pobre infeliz manipulado. Quiero creer que a través de la ficción uno puede saborear a veces la revancha de que los malos también reciban castigo por más ricos que sean.


18 de agosto de 2013

Una tertulia muy esperada

En las casi tres horas de charla, buena comida y bebida (a que parecíamos hobbits, ¿verdad? sólo faltó cantar) nos divertimos mucho con las reflexiones acerca de nuestro libro del mes: El Hobbit.

Hernán llegó con unos señaladores buenísimos que nos regaló y que ahora comparto con todos uds.:


Si observan con atención se cuenta en imágenes la historia completa.
He aquí algunas de nuestras reflexiones:
Por ejemplo, nos llamó la atención las continuas, sorpresivas y no anunciadas desapariciones de Gandalf, es decir, parece que deja a sus amigos en la estacada. Tolkien redime al mago de estas "lavadas de mano" haciendo que el personaje salve en varias ocasiones a los protagonistas en peligro. 


También comentamos bastante sobre el pajarito que fue a contarle a Bardo el punto débil del dragón. Dio lugar a muchos chistes. Cuando estrenen la película deberían lanzar el concurso en Twitter de "Cómo matar al dragón en menos de 140 caracteres".


Nos pareció un poco trucho que los enanos mandaran a Smaug al pueblo para que los hombres se las arreglen solos. El mismo protagonismo de Smaug resultó opacado por su poca participación, uno esperaría algo más de un dragón que durante tantos años aterrorizó ese lugar: su papel fue corto y tristísimo.


En general encontramos resistencias en cuanto a la resolución de los conflictos planteados en la novela. La confrontación entre hombres y elfos vs. enanos, que marchaban a la guerra, hasta la aparición de los trasgos y wargos; allí se dan vuelta los cables y todos se unen contra los trasgos, olvidada ya toda diferencia previa... o la tración de Bilbo que ofrece la Piedra del Arca, tesoro que no le pertenece por otra parte, a los hombres y elfos a espaldas de los enanos... son todas posturas discutibles, contradictorias, que hacen que los personajes de El Hobbit sean imperfectos, falibles. O tal vez deba decir, hermosamente imperfectos y por tanto disfrutables cada vez que volvemos a leerlos.

25 de julio de 2013

El Hobbit

Para ir calentando motores, les dejo algunos quizzes que encontré navegando por ahí sobre la novela que vamos a comentar el próximo 4 de agosto, El Hobbit.





Hay muchos más dando vueltas por internet, así que si quieren llevar alguno a la próxima reunión, podemos hacer concurso (y el ganador se lleva un cupcake)

28 de junio de 2013

Montajes de Películas de Época

En un intento por contrarrestar el frío de este invierno, sumamos un poco de calor con estos magníficos ejemplares masculinos.
En su mayoría son personajes de Jane Austen como Darcy o Knightley, pero también vemos aportes foráneos como Thornton de nuestra querida Elizabeth Gaskell.
Todos muy bien acompañados por su pareja protagónica o sugerentemente solos cabalgando bajo la tormenta o zambulléndose en lagos, para deleite de las damas.




6 de junio de 2013

El club de lectura se reúne nuevamente

Me quedé dormida en los laureles con la novedad, lo leyeron bien: nos volvemos a reunir un grupo de personas para comentar las lecturas elegidas.

La 1º reunión fue el 5 de mayo en

 
y leímos 


"Cien años de soledad", de Gabriel García Márquez. La novela generó sus polémicas, todo ha de ser dicho, y miradas distintas que yo no había tenido en cuenta. Pero de eso se trata, que la mirada del otro enriquezca la nuestra, abra caminos.

Para la próxima reunión, que también haremos en Blondies, elegimos 


"La isla bajo el mar" de Isabel Allende


Y un relato corto, "La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada" de G.G. Marquez.

Entonces recuerden: próxima reunión este domingo 9 de junio en Blondies a las 5 de la tarde. Que alguien se acuerde de llevar cámara de fotos!

9 de mayo de 2013

Tokio Blues, Norwegian Wood de Haruki Murakami

Murakami se ha convertido para mí, con el tiempo, en mi escritor fetiche. Todo lo que escribe me gusta y estoy secretamente (y no tanto) enamorada de su obra. Murakami logra que me importe la historia, que me sienta identificada con los personajes, que ame a ese hombre (personaje ficticio) un poco torpe, muy educado y formalito...cosa que luego se desbarata cuando empieza a delirar en el tercer o cuarto capítulo de cualquiera de sus novelas.
Tokio Blues, sin embargo, es una novela triste. La historia es triste, los personajes son conflictuados/conflictivos, navegan en una especie de sueño lúcido y jamás me terminé de fumar a Midori, una de las dos protagonistas femeninas. Naoko, por otra parte, está tan mal de la cabeza, que su historia es una clásica "muerte anunciada". Y Toru es un flaco normal intentando adaptarse a un mundo que esta cada día más chiflado...lo logra?? yo me pregunto. Como dicen por ahí, "no es síntoma de buena salud estar perfectamente adaptado a una sociedad enferma".

Todo empieza cuando un maduro Toru escucha en Hamburgo, nada más aterrizado el avión, la famosa canción de los Beatles "Norwegian Wood". Empieza a evocar, entonces, sus días como universitario, a fines de los sesenta, cuando las revueltas estudiantiles estaban a la orden del día. Pero Toru no se acuerda tanto de su entorno político o social, sino de las personas que en aquella época formaban su "pequeño mundo": Kizuki, su amigo de la secundaria, la novia de Kizuki, Naoko; su amiga Midori y un sinfín de personajes que se van entrelazando a medida que avanza la historia. El personaje que más me agradó fue el de Reiko, una madura ex pianista que logra conectar las experiencias sonoras con los sentimientos de los personajes. 
Tokio Blues, como la mayoría de las novelas de Murakami, trata sobre madurar y más que nada sobre el amor. Pocos escitores son tan tiernos a la hora de describir escenas de sexo y amor como Murakami. 
NORWEGIAN WOOD, THE BEATLES




5 de mayo de 2013

Desafío Marilyn Monroe!!

No, no, no es un chiste. Es la pura verdad. La blonda actriz, a su muerte, tenía cerca de 400 libros en su biblioteca , que luego fueron subastados. En la lista hay de todo y no la pude conseguir completa en castellano, pero sí en inglés. Me pareció interesante que en esta lista, como en la vida, está todo mezclado. Hay desde libros de cocina, pasando por uno de disfunción sexual masculina, hasta verdaderas obras maestras de la literatura, como El ruido y la furia de Faulkner. Para el vivillo que me venga a decir que esa biblioteca no era de ella, sino de Miller, le comento que Marilyn la tenía desde antes de conocerlo al susodicho...



 Les paso el link, porque no tengo ganas de copiar los títulos de los 400 libros, como se imaginarán :) 

Ahora sí, me voy que tempranito nos reunimos para la primera reunión del club 2013, recargado y reanimado!!! Gud Bai!!!

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